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No, un estudio de ratas con resultados marginales no prueba que los teléfonos celulares causan cáncer

 No, un estudio de ratas con resultados marginales no prueba que los teléfonos celulares causan cáncer, independientemente de lo que digan Mother Jones y Consumer Reports.

 

La "historia de zombies" de que los teléfonos celulares causan cáncer ha vuelto a salir de la tumba.

Hay ciertos mitos que son frustrantemente resistentes a la evidencia, la ciencia y la razón. Algunos de éstos son básicamente teorías de conspiración médica, donde alguien (la industria, la "gran farma", los médicos o el gobierno) tiene evidencia contundente de los daños, pero conspira para ocultárselo a usted, a la gente. Por ejemplo, la creencia de que las vacunas son dañinas y que causan afecciones que van desde el autismo hasta el síndrome de muerte súbita del lactante, incluyendo todo tipo de alergias y enfermedades autoinmunes, se niega a morir, a pesar de décadas de estudios con resultados negativos, Por fortuna, después de más de una década de insistencia por parte de científicos, escépticos y defensores de la salud pública, este mito finalmente ha sido relegado a creencia marginal, al grado de que la mayoría de las fuentes principales de noticias ya no se sienten obligadas (en nombre del "equilibrio") a incluir el lado anti-vacuna en las historias sobre vacunas. Pero éste es un mito zombie, ya que, sin importar la frecuencia con la que se "mate", siempre parece regresar. Lamentablemente, no se puede decir lo mismo del mito de que los teléfonos celulares causan cáncer, como lo demuestran algunos informes muy crédulos, publicados a fines de la semana pasada con titulares como:

Sí, sé que NaturalNews.com no es un sitio de noticias convencional. Más bien es un sitio de charlatanería dirigido por Mike Adams. Simplemente busque en este blog o en mi otro (no tan súper secreto) blog y encontrará numerosas publicaciones sobre las distorsiones y el abuso de la ciencia y la medicina por parte del Sr. Adams. Incluí su artículo, simplemente, para ilustrar que algunos titulares de artículos de noticias sobre el estudio publicados en medios convencionales no parecen ser tan diferentes de Mike Adams. Observe también cuántos de estos titulares dejan de lado un hecho importante: a saber, que este estudio no se realizó con humanos, sino con ratas.

Déjeme mostrarle lo que quiero decir. Aquí hay una cita del artículo de Consumer Reports:

Los resultados de este extenso estudio a largo plazo podrían cambiar drásticamente el debate en Estados Unidos sobre la seguridad de los teléfonos celulares. El sitio web de NTP [National Toxicology Program] dice que los resultados pueden ser utilizados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos y la Comisión Federal de Comercio (FDA y FTC respectivamente, por sus siglas en inglés) para determinar la mejor manera de proteger a los consumidores de los posibles daños de la radiación proveniente de los teléfonos celulares.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) también podrían considerar restablecer las precauciones que quitó de su sitio web. (Nos hemos comunicado con la agencia para pedir comentarios y actualizaremos nuestra historia una vez que nos respondan.)

Asimismo, la industria de la telefonía celular puede verse obligada a alterar su postura. El grupo comercial de la asociación inalámbrica CTIA [http://www.ctia.org] ha sostenido el argumento de que los teléfonos celulares son completamente seguros, y ha luchado para impedir que se promulguen leyes en San Francisco para exigir que los vendedores de productos electrónicos informen a los consumidores sobre el manejo adecuado de los teléfonos celulares.

De Mother Jones:

Es el momento que todos hemos temido. Los hallazgos iniciales de un estudio federal masivo [en Estados Unidos], publicado el jueves, sugieren que la radiación de radiofrecuencia (RF), el tipo emitido por los teléfonos celulares, puede causar cáncer.

Los hallazgos de un estudio realizado durante dos años y medio por el Programa Nacional de Toxicología (NTP), a un costo de 25 millones de dólares, mostraron que las ratas macho expuestas a dos tipos de radiación RF eran significativamente más propensas a desarrollar un tipo de cáncer cerebral llamado glioma que las ratas no expuestas. También tenían mayor probabilidad de desarrollar una forma rara y maligna de tumor conocida como schwannoma del corazón.

Ahora NaturalNews:

Después de décadas de negaciones y ataques por parte de los medios de comunicación, que llamaron a la gente preocupada por la radiación de los teléfonos celulares "teóricos de la conspiración con sombreros de hojalata", un estudio masivo de varios años financiado por el gobierno federal [de Estados Unidos] concluye que sí, la radiación de los teléfonos celulares causa cáncer cerebral.

El estudio se publica aquí y se titula "Informe de hallazgos parciales del Programa Nacional de Toxicología para estudiar la carcinogénesis de la radiación de radiofrecuencia de telefonía celular en ratas (exposición corporal total)".

“Los hallazgos, que describen un número sin precedentes de roedores sometidos a una radiación electromagnética de por vida, presentan algunas de las pruebas más sólidas obtenidas hasta la fecha de que dicha exposición se asocie con la formación de cánceres raros en al menos dos tipos de células en el cerebro y en el corazón de las ratas”, informa Scientific American.

Para ser justos, NaturalNews incluye la conspiración habitual de Adams sobre vacunas, organismos genéticamente modificados (OGM) y similares, vinculándolos con "encubrimientos gubernamentales". Sin embargo, cuando publicaciones generales como Consumer Reports o Mother Jones tienen titulares y contenido no muy alejados de lo que se ve en NaturalNews, están haciendo algo mal. Como escribió Matthew Herper en Forbes sobre el informe de este estudio, "la alarma de ayer sobre el cáncer causado por los teléfonos celulares hace que me asuste un poco en cuanto al futuro del periodismo ". De hecho, si observamos algunas de las historias relacionadas anteriormente, muchas incluyen notas al final que mencionan algo así como: "Este artículo se actualizó para reflejar las críticas a las conclusiones del estudio por parte de investigadores externos". Esa es la prensa respingando primero y viéndose obligada a dar marcha atrás bajo una crítica razonable. Desafortunadamente, ninguna de esas historias parece dejar muy claro cómo fue que se alteraron las historias en respuesta a las críticas, lo cual es malo.

Echemos un vistazo a algunos antecedentes, y luego al estudio.

Un poco de historia: la ciencia del vínculo de los teléfonos celulares con el cáncer

Ahora mismo puedo predecir que alguien se opondrá a que comience esta publicación comparando la creencia de que los teléfonos celulares causan cáncer con la creencia de charlatanes de que las vacunas causan autismo, pero voy a seguir adelante. La idea de que las vacunas causan autismo es en realidad más plausible que la idea de que los teléfonos celulares causan cáncer, mucho más plausible. (Espere a ver cómo esta frase se explota algún día). Por otra parte, lo digo como alguien que ha criticado a un físico y famoso escéptico por usar lo que considero un concepto de la carcinogénesis muy simplista tipo "introducción a la biología del cáncer", para indicar que las ondas de radio de la frecuencia utilizada en los teléfonos celulares no pueden causar cáncer debido a su baja energía, que es demasiado insuficiente para romper los enlaces químicos en el ADN, que es la forma en que muchos carcinógenos causan cáncer. Incluso se me ha criticado por estar un poco demasiado abierto a la idea de que las ondas de radio pueden tener efectos biológicos significativos, incluyendo tal vez causar cáncer, y en un caso probablemente lo fui.

Sin embargo, desde el punto de vista de la ciencia básica, específicamente la física y la biología básicas, la probabilidad de que las ondas de radio causen cáncer es increíblemente remota o, como me gustaría decir, no es tan inverosímil como la homeopatía, pero de todos modos es inverosímil. De hecho, desde el punto de vista biológico, un vínculo fuerte entre el uso de teléfonos celulares y el cáncer cerebral (o cualquier otro tipo de cáncer) no es nada plausible; de hecho, es altamente inverosímil. Los teléfonos celulares no emiten radiación ionizante, emiten radiación electromagnética en el espectro de microondas cuya energía es demasiado baja para causar un daño al ADN que conduzca a mutaciones que llevan al cáncer. Si bien es posible que los efectos del calor contribuyan de alguna manera al cáncer, la mayoría de los teléfonos celulares, al menos los fabricados en la última década, son transmisores de radio de baja potencia. También es necesario reconocer la posibilidad de que haya un mecanismo biológico aún no descubierto por el cual las ondas de radio de baja potencia causen cáncer, tal vez epigenético o de otro tipo, pero la evidencia es muy débil o de plano inexistente. Básicamente, según lo que sabemos sobre la carcinogénesis, el vínculo postulado entre los teléfonos celulares y el cáncer es altamente inverosímil.

A falta de una mejor ciencia básica que precise el mecanismo biológico potencial (hasta ahora desconocido) por el cual la exposición a las ondas de radio causa cáncer, me cuesta mucho entusiasmarme para recomendar más estudios que los que ya se están realizando, particularmente a la luz de varios estudios recientes que hemos examinado, mismos que tienen el propósito de encontrar un vínculo entre los teléfonos celulares y el cáncer, pero que realmente no lo hacen, como se describe en estas publicaciones que se remontan a 2008, enumeradas aquí por si desea obtener información más detallada y debate:

  1. Teléfonos celulares y tumores cerebrales (Steve Novella)
  2. Los teléfonos celulares y el cáncer otra vez, o: "¡Oh, no! ¡Mi celular me va a causar cáncer!" (David Gorski)
  3. Los teléfonos celulares y el cáncer otra vez, o: "¡Oh, no! ¡Mi celular me va a causar cáncer! (Revisado) (David Gorski)
  4. Nuevos datos sobre los celulares y el cáncer (Steve Novella)
  5. La desconexión entre el miedo a los teléfonos celulares y la ciencia (Lorne Trottier)
  6. Crítica de “Riesgo de tumores cerebrales por el uso de teléfonos inalámbricos” (Lorne Trottier)
  7. ¿Son los celulares un posible carcinógeno? Una actualización del informe IARC (Lorne Trottier)
  8. No, llevar su teléfono celular en el sostén no le causará cáncer de seno, sin importar lo que diga el Dr. Oz (David Gorski)
  9. Sobre ese estudio del teléfono celular y el cáncer (Steve Novella)

En otras palabras, como escéptico con la mente abierta (tal vez casi hasta el punto de que se me salgan los sesos) y teniendo en cuenta la ciencia básica, considero la afirmación de que los teléfonos celulares causan cáncer tan increíblemente inverosímil que no es creíble, aunque no es del todo físicamente imposible. Baso esta opinión en una preponderancia de evidencia que muestra que la incidencia de cáncer cerebral no está aumentando; en estudios con cultivos celulares y en animales que son inconsistentes, que sufren un sesgo de publicación y que son de hecho negativos cuando se consideran en el contexto de la plausibilidad a priori bayesiana; varios estudios epidemiológicos que no encontraron ligas entre el cáncer y los teléfonos celulares; y en el hecho de que los únicos estudios epidemiológicos que afirman encontrar una liga entre el cáncer y los teléfonos celulares provienen de un grupo en Suecia cuyo investigador principal es conocido como testigo experto en juicios contra compañías de telefonía móvil.

En este contexto, los antecedentes que los periodistas deberían haber tenido en cuenta al escribir sobre este estudio, echemos un vistazo a sus resultados.

El estudio del Programa Nacional de Toxicología: diseño

Casi todas las historias sobre este estudio, que se publicó en biorxiv.org, tienen dos puntos en común. En primer lugar, el estudio fue costoso. Costó 25 millones de dólares. En segundo lugar, con frecuencia se describe con "uno de los experimentos más grandes y completos sobre los efectos de los teléfonos celulares en la salud" y como la "reactivación del debate" sobre los teléfonos celulares y el cáncer. Personalmente, lo que noté acerca de este estudio se reduce a dos preguntas: ¿cómo es posible gastar 25 millones de dólares en experimentos con ratas y ratones? Con toda seriedad. Yo hago experimentos con ratones y ratas en mi laboratorio y, sí, son caros, pero incluso con 90 ratas por grupo, ratas reproductoras y repeticiones, me cuesta entender cómo un estudio puede costar 25 millones de dólares. Demonios, podría yo hacer un ensayo clínico multicéntrico respetable por esa cantidad. De hecho, tengo una solicitud de subvención que propone un ensayo clínico piloto de tamaño razonable por menos de 2 millones de dólares. No estoy diciendo que la ciencia no es cara, pero ¿qué está pasando aquí? Mi segunda pregunta es la siguiente: ¿por qué se divulgó esta publicación sin pasar primero por una revisión por pares y publicarse en una revista decente? Básicamente, se trata del informe de un hallazgo parcial de un estudio no publicado en la literatura médica revisada por pares. El informe señala: “Los hallazgos de este informe fueron revisados por expertos revisores seleccionados por el NTP y los Institutos Nacionales de la Salud.” Algo extraño está sucediendo. Como señaló Matt Herper:

Este articulo era diferente. Fue publicado en algo llamado bioRxiv, un servidor para artículos científicos manejado por el Cold Spring Harbor Laboratory. Está inspirado en repositorios similares utilizados por economistas y físicos para compartir documentos rápidamente, sin pasar por el engorroso proceso de revisión por pares de las revistas médicas. Esto ya está a la par del curso para economistas y físicos, pero las noticias en esos campos tienden a filtrarse al público. Para los estudios médicos, las noticias pueden llegar en una ola gigante y aplastante.

De acuerdo con Science, después de que Microwave News publicó una historia sobre los resultados preliminares de este estudio, los investigadores de NTP “decidieron publicar los datos de las ratas antes de completar su análisis y la reseña del estudio completo, que no está programado para terminarse sino hasta 2017, dado el gran interés público y los resultados intrigantes". Mire adónde los llevó esto. Lo anterior es una buena razón de por qué se debe tener mucho cuidado al publicar resultados preliminares. Lo que hizo el NTP se aproxima a hacer ciencia mediante comunicados de prensa.

Consideremos ahora el diseño de este estudio. Una cosa que me pareció extraña es que la exposición de las ratas a la radiación de radiofrecuencia (RFR) de los teléfonos celulares comenzó en el útero. Las ratas gestantes fueron expuestas a radiación de frecuencia modulada de 900 MHz [La frecuencia que es el estándar para dos protocolos de comunicación usados globalmente en telecomunicaciones móviles, conocidos como GSM y CDMA, ambos acrónimos provenientes del inglés]  a partir del día de gestación (DG) 5 y continuaron durante toda la gestación. Después del nacimiento, las crías fueron expuestas a la misma RFR hasta el destete en el día postnatal (DPN) 21, momento en el que se retiraron las ratas madres. La exposición continuó durante un máximo de 106 semanas para 90 crías por sexo, por grupo. Las crías permanecieron alojadas en grupo desde el DPN 21 hasta el 24, y fueron alojadas individualmente en el DPN 35. Todas las exposiciones a RFR se realizaron durante un periodo de aproximadamente 18 horas, utilizando un ciclo continuo de 10 minutos en exposición y 10 minutos en espera (sin exposición), para un tiempo de exposición total de aproximadamente 9 horas al día, 7 días a la semana.” Las ratas de control fueron tratadas de forma idéntica, excepto que no se expusieron a RFR.

Antes de realizar este experimento con 90 ratas por grupo, los investigadores del NTP realizaron estudios piloto para establecer que las intensidades de campo de RFR utilizadas no elevaron la temperatura corporal de las ratas, lo que podría afectar los resultados. También realizaron estudios piloto de toxicología de 28 días, antes de realizar el experimento masivo, que terminó con siete grupos experimentales:

  1. Control (sin RFR)
  2. GSM 1.5 W / kg
  3. GSM 3.0 W / kg
  4. GSM 6.0 W / kg
  5. CDMA 1.5 W / kg
  6. CDMA 3.0 W / kg
  7. CDMA 6.0 W / kg

Con 90 ratas por grupo, serían 630 ratas en total, pero en la práctica estaban divididas por sexo y se usaron 90 ratas para cada sexo, lo que significa que en realidad había 1,260 ratas. Son muchas ratas.

El estudio NTP: resultados de los tumores cerebrales

Lo primero que me sorprende al leer el informe de NTP es este resultado:

Al final del estudio de 2 años, la supervivencia fue menor en el grupo de control de machos que en todos los grupos de ratas macho expuestas a RFR modulada por GSM. La supervivencia también fue ligeramente menor en las hembras de control que en las hembras expuestas a RFR modulada por GSM de 1.5 o 6 W/kg . En ratas expuestas a RFR modulada por CDMA, la supervivencia fue mayor en todos los grupos de machos expuestos y en las hembras de 6 W/kg, en comparación con los controles.

Lo que me pareció particularmente irritante de la manera en que se reportó esto fue la gran dificultad para encontrar comparaciones convenientes y fáciles de los resultados de supervivencia para cada grupo. Algunas curvas de supervivencia de Kaplan-Meier habrían sido muy buenas aquí, como es la práctica en casi todos los documentos médicos en los que se examina la supervivencia, incluidos los estudios pre-clínicos con roedores. Si este documento hubiera sido enviado a una revista y me pidieran que lo revisara, yo insistiría en esto, porque descifrar qué encontraron los autores requiere mucho más esfuerzo del debido. Dicho esto, no resisto resaltar que algunos escépticos han bromeado que, en realidad, este estudio debería haberse reportado con titulares como "La radiación de los teléfonos celulares hace que las ratas vivan más tiempo". Cierto, decir eso es tan engañoso como muchos de los titulares sobre el estudio, pero justo ese es el punto.

¿Y qué pasa con el cáncer? Lo problemático de este estudio es que, aunque hubo 90 ratas en cada grupo, en realidad es un número pequeño cuando se trata de detectar diferencias significativas en eventos de baja frecuencia. Esto es lo que quiero decir. El estudio reporta un aumento en la incidencia de tumores en el cerebro y el corazón de las ratas macho. Específicamente, se observó un aumento en la incidencia de glioma maligno y schwannomas cardíacos en algunos de los grupos expuestos a RFR por GSM o CDMA.Y es aquí donde entra el problema de los números pequeños. El número más alto de cualquier lesión individual en un solo grupo experimental reportado fue de 6, o 6.6% del grupo. Todos los números eran de un dígito y la mayoría eran menos de 3. La comparación de tales eventos de baja frecuencia entre grupos puede ser muy problemática, particularmente en el caso de asociaciones de baja plausibilidad con comparaciones múltiples.

Profundicemos un poco más. En las ratas macho, el número de gliomas detectados en RFR por GSM de entre 90 ratas por grupo fue 3 (3.3%), 3 (3.3%) y 2 (2.2%) para 1.5 W/kg, 3 W/kg y 6 W/kg respectivamente, mientras que en RFR por CDMA los mismos números fueron 0 (0%), 0 (0%) y 3 (3.3%) para las mismas dosis. Compare esto con cero gliomas en el grupo de control, y superficialmente parece alarmante. Pero hay un par de problemas. Primero, para RFR por GSM, no parece haber una dosis-respuesta, a menos que haya un nivel de umbral que esté, por ejemplo, por debajo de 1.5 W/kg. De hecho, el que la cantidad de gliomas observados en el grupo de control sea cero es problemático, porque, según los controles históricos de estudios anteriores, esa cantidad debería ser de alrededor del 2%:11/550 (2.0%), con un rango de 0-8%, como se indica en la Tabla 1. Al examinar el estudio de esa manera, me preocupa mucho que haya algo extraño en el grupo de control, en particular debido a la falta de un efecto dosis-respuesta claro, y en comparación con los controles históricos. Teniendo en cuenta eso, quedo muy dudoso de que este sea un resultado "real", particularmente dado que no hubo diferencias estadísticamente significativas entre las ratas hembras, que no hay un mecanismo biológico claro que explique por qué la radiación por GSM es más "carcinogénica" a los mismos niveles de exposición, y agregando la muy baja plausibilidad previa de que la RFR cause cáncer.

En conclusión: creo que este resultado es casi seguramente es falso y no es indicativo de que la RFR de los teléfonos celulares cause gliomas malignos en ratas.

Resultados NTP: Schwannomas

En los seres humanos, los schwannomas son tumores benignos de la vaina nerviosa (sólo el 1% se ha vuelto maligno), compuestos por células de Schwann, el tipo de célula que normalmente produce la vaina aislante de mielina que cubre los nervios periféricos. Como se señaló en la introducción del estudio NTP, se han realizado estudios (que considero poco convincentes) que relacionan la RFR de la telefonía celular con los neuromas acústicos, también conocidos como schwannomas vestibulares, gracias, presuntamente, a la proximidad de la fuente de RFR (el teléfono celular) al oído cuando se usa para una conversación. El que se produjeran schwannomas en los nervios del corazón de ratas cuyos cuerpos estaban totalmente expuestos al RFR del teléfono celular sería desconcertante e inesperado. Es decir, lo sería si estos resultados fueran creíbles.

Lo que los investigadores del NTP encontraron en términos de la incidencia de los schwannomas fue similar a lo que se encontró con respecto a los gliomas. No hubo diferencia de incidencia en las hembras. En los machos hubo una diferencia estadísticamente significativa en los schwannomas del corazón, pero cuando los investigadores buscaron schwannomas en otra parte, encontraron:

En contraste con el aumento significativo en la incidencia de schwannomas en el corazón de los machos expuestos, la incidencia de schwannomas observada en otros sitios de tejido de los machos expuestos (modulaciones GSM y CDMA) no fue significativamente diferente que en los controles (Tabla 5). Además, no se observó hiperplasia de las células de Schwann en ningún tejido que no fuera el corazón. La incidencia combinada de schwannomas en todos los sitios fue generalmente mayor en los machos expuestos a RFR modulada por GSM y CDMA, pero no significativamente diferente que en los controles. La respuesta de las células de Schwann a la RFR parece ser específica para el corazón de las ratas macho.

En otras palabras, el único resultado significativo fue un aumento en la incidencia de schwannomas en los corazones de ratas Sprague-Dawley macho expuestas a RFR de teléfonos celulares, mientras que no hubo diferencia en la incidencia total de schwannomas en todos los sitios entre el grupo de control y los grupos expuestos. Otra forma de considerar esto (al menos desde mi punto de vista) es que, debido a que la incidencia de schwannomas en todos los sitios no difirió entre los controles y los grupos de ratas macho expuestos a RFR, en el grupo expuesto a RFR hubo una redistribución de schwannoma en el corazón. Teniendo en cuenta que no se conoce ningún mecanismo biológico plausible para explicar cómo la RFR sensibiliza de alguna manera el corazón para que se formen schwannomas sólo en los machos y dada la extrema inverosimilitud biológica de que la RFR cause cualquier tipo de schwannoma, la explicación más probable es que se trata de otro resultado espurio.

Los problemas con este estudio

A su favor, hay que decir que el NTP incluyó las revisiones por pares que solicitó. Uno de los revisores, una veterinaria llamada Diana Haines, comentó principalmente sobre la patología y, aunque estuvo de acuerdo en que los resultados deberían considerarse "probablemente el resultado de las exposiciones a RFR modulado por GSM y CDMA", tuvo algunas reservas, en particular qué tan bien representó el esquema de exposición de las ratas desde el útero la exposición humana real (según yo, no muy bien). Otro revisor, Maxwell Lee, del Laboratorio de Biología y Genética del Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer, analizó los datos y concluyó que la asociación con el glioma era significativa para los schwannomas, pero probablemente no para el glioma. Por supuesto, mi réplica es preguntar si ello es biológicamente significativo, cosa que dudo sinceramente.

Una tercera revisora, Aleksandra M. Michalowski, también del Laboratorio de Biología y Genética del Cáncer del NCI, hizo eco de mi queja sobre la presentación de la supervivencia general de cada grupo y, de hecho, hizo lo que los autores deberían haber hecho: construyó una tabla de la supervivencia media de cada grupo, que mostró que la supervivencia media de los machos que recibían 6 W/kg de RFR por CDMA fue 8% mayor. Esto hace que me den ganas de cambiar mi titular sarcástico a “La radiación de los teléfonos celulares hace que las ratas macho vivan un 8% más en promedio”. En cualquier caso, a Michalowski le preocupaba la posibilidad de sesgo y estuvo de acuerdo en que los datos de glioma eran marginales, aunque consideró que los datos de schwannoma probablemente eran indicativos de carcinogénesis. Varios revisores también observaron que la supervivencia del grupo control de ratas macho era más baja que la mayoría de los controles históricos (sólo el 28% seguía vivo a los dos años, en comparación con una media del 47%, rango del 24% al 72%), lo que podría haber sesgado los resultados.

Quizá la crítica más completa provino de Michael S. Lauer, de la Oficina de Investigación Extramural del NIH, quien notó problemas potenciales con el cegamiento, el uso del principio de intención de tratar y cosas por el estilo. Incluso hizo algunas simulaciones y análisis de poder estadístico [La probabilidad de que la hipótesis nula sea rechazada cuando la hipótesis alternativa es verdadera], concluyendo que:

Con base en estas aportaciones, las recomendaciones de la Tabla 13 del documento guía de la FDA, y un tamaño de muestra de 90 ratas en cada grupo, encuentro un poder estadístico muy bajo (<5%, ver Apéndice 2). Incluso teniendo en cuenta una relación de riesgo de 5.0 (nivel que es clínicamente improbable), el poder estadístico (denotado por el parámetro alfa) para una distribución de dos colas es alfa= 0,005, k = 3 y baja letalidad es sólo de ~ 4% (consultar el Apéndice 2).

Además:

El bajo poder estadístico implica que existe un alto riesgo de resultados falsos positivos 2 , especialmente porque la literatura epidemiológica cuestiona la supuesta asociación entre la exposición a los teléfonos celulares y el cáncer.

Así llegó a la conclusión de que "no podía aceptar las conclusiones de los autores", y agregó:

Sospecho que este experimento no tiene suficiente poder estadístico, y que los pocos resultados positivos encontrados son un reflejo de resultados falsos positivos. La mayor supervivencia con RFR, junto con la literatura epidemiológica precedente, me deja aún más dudoso de las afirmaciones de los autores.

A mí también. Aaron Carroll, también conocido como El Economista Accidental, señala :

¿Por dónde empezar? No vi ningún cálculo de tamaño de la muestra, ni ninguna discusión de lo que esperaban ver. Uno de los revisores les hizo un cálculo de poder estadístico (página 37) y encontró que, con base en 90 ratas por grupo, el poder estadístico era aproximadamente del 14%. Esto significa que los falsos positivos son muy probables. La diferencia de cáncer sólo se observó en hembras, no en machos. La incidencia de cáncer cerebral en los grupos expuestos queda bien dentro del rango histórico. No hay una respuesta clara a la dosis. ¿Por qué los schwannomas? Los schwannomas en otros lugares aparte del corazón no fueron significativamente diferentes. Se trata de ratas. No sé cómo se compara esto con la exposición en el mundo real. Y algo más: la supervivencia de las ratas macho en el grupo de control fue relativamente baja, y si estos tumores se desarrollan más adelante en la vida, ello podría ser la razón principal de la diferencia.

Sí.

Me vuelvo aún más escéptico al adoptar un enfoque bayesiano para el análisis y considerar la muy baja probabilidad previa de un resultado positivo basado en lo que sabemos sobre biología, junto con los múltiples resultados examinados. Teniendo en cuenta todo lo anterior, estoy de acuerdo con Lauer en que los resultados reportados se deben casi seguramente a la casualidad y no son indicativos de un efecto biológico real. Tantas señales de alerta deberían haberles indicado a los periodistas que el estudio tiene mucho menos sustancia de lo que parece. Yo puedo ver esto, y ni siquiera me dedico a la estadística.

Lecciones que aprender

Consideré no publicar esto en el blog, dada la cantidad de tinta digital derramada en el estudio a las 24 horas de su anuncio, pero a veces es ventajoso esperar tres días antes de escribir sobre una nota científica. Da tiempo de ver cómo se desarrollan los informes. A su favor, hay que decir que al menos Scientific American , STAT y Mother Jones modificaron sus artículos después de las críticas y señalaron que lo habían hecho, lo que resultó en historias mucho menos alarmistas. No se puede decir lo mismo de Consumer Reports ni de The WSJ .

Me doy cuenta de que las noticias sobre los resultados preliminares del estudio de NTP fueron comunicadas por Microwave News (de manera muy alarmista, podría agregar), y que eso fue probablemente lo que impulsó al NTP a publicar un informe preliminar de manera apresurada en una fuente no revisada por pares. De hecho entiendo por qué actuó así el NTP. Después de todo, cabe imaginar los rumores de complot de conspiración que se habría suscitado a raíz de este informe si el NTP hubiera dicho que no publicaría los resultados hasta que no fueran aceptado en una revista revisada por pares. Me imagino los titulares: "El gobierno esconde evidencia de un vínculo del cáncer con los teléfonos celulares". Aun así, desearía que los investigadores hubieran esperado, en lugar de publicar un estudio incompleto que no fue revisado por pares. Dado que esto es sólo un resultado parcial, anticipo muchos resultados aparentemente positivos que probablemente no serán más convincentes que esta publicación.

Al criticar cómo se manejó esta historia en la prensa, Matthew Herper comentó que se asustó, y resaltó correctamente cómo, en la confusión, todas las salvedades y señales de alerta sobre este estudio pasaron desapercibidas:

Esas salvedades deberían haber venido con el estudio cuando se publicó. En cambio, se les dijo a los lectores por qué deberían tener miedo antes de descubrir las razones por las que deberían calmarse.

Me temo que éste no será la última serie de resultados del estudio NTP que se dará a conocer al público de esta manera.

 

"Traducción de Samantha McDermott, con permiso del autor"

Modificado por última vez en Jueves, 18 Abril 2019 00:45

Información adicional

  • Traducción: Samantha McDermott
  • Edición / Revisión: Álvaro Díaz-Ruelas

 David Gorski

El Dr David H. Gorski  (MD, PhD, FACS) es un cirujano oncologo del Barbara Ann Karmanos Cancer Institute y se especializa en cirugía de seno, además sirve en el  American College of Surgeons Committee on Cancer Liaison Physician , también es  profesor asociado de Cirugía y miembro de la facultad en el programa de Graduados en biología del cáncer de la  Wayne State University.

Si desea conocer mas información puede consultar aquí.


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