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¿Que la quimioterapia no funciona? No tan rápido…

 Una afirmación favorita de los curanderos del cáncer (de curanderos de todos tipos, en realidad) es que la quimioterapia no funciona. Una variante de esta afirmación es lo que llamo el "gambito del 2%". Básicamente, esta táctica afirma que la quimioterapia sólo es efectiva en un 2%. No es sorprendente que la evidencia que respalda el "gambito del 2%" sea un estudio altamente defectuoso, lo mismo que la evidencia utilizada por los curanderos para argumentar que la quimioterapia no funciona.

“¡¡¡LA QUIMIOTERAPIA NO FUNCIONA!!!”

"¡¡¡LA QUIMIOTERAPIA ES VENENO!!!"

“¡¡¡LA QUIMIOTERAPIA TE MATARÁ!!!”

He perdido la cuenta de cuántas veces me he encontrado con declaraciones como las anteriores, a menudo en mayúsculas, con bastante frecuencia con más de un signo de exclamación, en sitios web de "curanderos naturales", proveedores de "medicina alternativa". De hecho, si busca en Google "la quimioterapia no funciona", "la quimioterapia es un veneno" o "la quimioterapia mata", obtendrá miles y miles de resultados. En el caso de las "muertes por quimioterapia", Google incluso comenzará a auto-completar para que diga "la quimioterapia mata más de lo que salva". En su gran mayoría, los resultados de estas búsquedas generalmente provienen de sitios web hostiles a la medicina basada en la ciencia. Los ejemplos incluyen Mercola.com, el sitio web del "empresario de medicina alternativa" Dr. Joe Mercola y NaturalNews.com, el sitio web de Mike Adams, donde encontrará caricaturas como ésta, que comparan la administración de quimioterapia con un campo de exterminio nazi:

 Aquí hay otro ejemplo, titulado La verdad sobre la quimioterapia y la industria del cáncer:


[Lo que ve ve el público... Centro para el cáncer - Examen gratuito. Lo que en realidad sucede... Ganancias - Pacientes]

Observe cómo Adams retrata la detección del cáncer y la quimioterapia como una estafa mortal diseñada exclusivamente para enriquecer a la "industria del cáncer", que mata pacientes.

Como mi último ejemplo, hay una caricatura:

[¡Dame tu sistema inmune o te mato!]

Un artículo de Mike Adams titulado Quimioterapia adhesiva, que acompaña la caricatura anterior, hace esta afirmación asombrosa:

No hay un sólo paciente de cáncer que haya sido curado con quimioterapia. Cero. No existen. No hay un solo caso documentado en la historia de la medicina occidental.

¿Y por qué es eso? ¡Porque la medicina convencional opera a partir de la falsa creencia de que no hay cura para el cáncer! Por lo tanto, cualquier persona que ofrezca una cura (o que ayude a la reversión natural de la enfermedad por parte del propio cuerpo) es inmediatamente rechazada como curandero. Mientras tanto, la verdadera charlatanería se encuentra en el empuje de sustancias quimioterapéuticas tóxicas que se inyectan en el cuerpo de los pacientes y se llaman "tratamiento" cuando realmente deberían llamarse "tortura". (Por cierto, a Nancy Pelosi nunca se le informó sobre el hecho de que la quimioterapia es tortura...)

Cuando me encontré con esa caricatura por primera vez hace unos años, me sorprendió un poco que incluso Mike Adams se atreviera a hacer una afirmación tan absoluta de que la quimioterapia nunca ha curado a una sola persona de cáncer en toda la historia de "la medicina occidental." Solamente se necesita un ejemplo para demostrar que está equivocado, un ejemplo como - ya lo sabe - Lance Armstrong, o los pacientes atendidos por mis colegas de oncología pediátrica o los pacientes que vi durante mi entrenamiento, que fueron curados de cáncer anal mediante el protocolo Nigro. El protocolo Nigro, por cierto, consiste en una combinación de quimioterapia y radiación, y sigue siendo la norma de atención para el cáncer anal. Por no contar a todos los pacientes con leucemia o linfoma curados principalmente con quimioterapia.

Desafortunadamente, esta actitud no se limita sólo a los maniáticos. Hay científicos legítimos, incluso algunos que han publicado en revistas dedicadas al escepticismo, que hacen declaraciones muy similares, aunque tal vez no tan contundentes. No tanto, pero cerca. Por ejemplo está Reynold Spector, a quien Mark Crislip y yo llamamos la atención por su artículo titulado Seven Deadly Medical Hypotheses en Skeptical Inquirer a principios de este año. Una de sus "siete hipótesis médicas mortales" decía así:

Desde una perspectiva de la población de pacientes con cáncer y de la salud pública, la quimioterapia contra el cáncer (quimio) ha sido un avance médico importante.

En otras palabras, para el Dr. Spector, la idea misma de que la quimioterapia es un avance notable en el tratamiento del cáncer es una "hipótesis médica mortal". Por supuesto, su afirmación no es para nada una hipótesis, mortal o de otro tipo, porque lo que se entiende por "avance médico importante" es muy subjetivo (el Dr. Spector de verdad necesita conseguirse un diccionario médico), y la frase equívoca de "desde una perspectiva de la población de pacientes y de la salud pública", le da al Dr. Spector espacio de maniobra, pero queda muy claro cuál es su intención. No cree que la quimioterapia funcione muy bien (si es que funciona), incluso cuando admite:

“Sin embargo, no se puede negar que hay algunas poblaciones para las cuales la quimioterapia es maravillosamente efectiva, como se señaló anteriormente, y debe usarse.”

Entonces, ¿sí o no?

En publicaciones anteriores, como:  “¿Por qué todavía no hemos curado el cáncer?” y “El Escepticismo contra el nihilismo sobre el cáncer en la medicina basada en la ciencia”, exploré algunas de estas preguntas. En el primer artículo señalé lo complejo que es el problema, dado que el cáncer consiste en cientos de enfermedades diferentes, y usé el ejemplo de lo desordenado que es el genoma del cáncer de próstata para dar una idea de la magnitud del problema. En el segundo artículo señalé un ejemplo de un cáncer específico para el cual los avances en la quimioterapia han hecho una diferencia significativa, tanto en la supervivencia como en la calidad de vida. Lo que aún no he hecho es considerar los argumentos que usan los maniáticos del cáncer para convencer a la gente de que la quimioterapia no funciona.

Atacando la quimioterapia

Cualquier evaluación racional de la eficacia de la quimioterapia debe por fuerza incluir una admisión de que la misma rara vez es curativa en tumores malignos sólidos, particularmente tumores malignos sólidos avanzados. Excepciones notables incluyen el cáncer testicular (que fue de lo que se curó Lance Armstrong) y el cáncer anal. Por el contrario, la quimioterapia suele ser el fundamento de la terapia para las neoplasias malignas hematológicas, como la leucemia y el linfoma. Sin embargo, el que no sea curativa no significa que la quimioterapia sea inútil, como el hecho de que los bloqueadores beta no curan la hipertensión y el que la metformina no cura la diabetes no hace que sean medicamentos "inútiles". Antes de analizar de manera racional lo que la quimioterapia puede y no puede hacer, quiero señalar que existen tres estudios que los maniáticos utilizan con frecuencia para argumentar que la quimioterapia es inútil.

El primero es fácil de descartar, pero se ve mucho de todas maneras. Se cita con frecuencia en artículos con títulos como el 75% de los médicos rechazan la quimioterapia para sí mismos ; la afirmación es algo así:

Varios científicos de tiempo completo en el Centro de Cáncer McGill enviaron un cuestionario a 118 médicos, todos expertos en cáncer de pulmón, para determinar el nivel de confianza que tenían en las terapias que estaban aplicando. Se les pidió que imaginaran que ellos mismos habían contraído la enfermedad y cuál de las seis terapias experimentales actuales elegirían. Respondieron 79 médicos, de los que 64 dijeron que no estarían de acuerdo con someterse a ningún tratamiento que incluyera cisplatinum, uno de los medicamentos comunes de quimioterapia que utilizaban, mientras que 58 de 79 consideraron que no se aceptaban todas las terapias experimentales anteriores debido a la ineficacia y al elevado nivel de toxicidad de la quimioterapia. (Fuente: Philip Day, "Cáncer: por qué seguimos muriendo por saber la verdad", Credence Publications, 2000)

¡Guau! Esto suena realmente fulminante, ¿no es así? ¡Qué hipócritas son esos oncólogos! ¿Verdad?

Mentira

Resulta que esa encuesta tiene más de 25 años y se trataba de un tipo específico de quimioterapia, el cisplatinum para el cáncer de células no pequeñas de pulmón, que era una terapia nueva en ese momento para la que no había mucha evidencia. Como describe Anaximperator, en 1997 se realizó una encuesta de seguimiento en una sesión sobre las guías de práctica clínica de la Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN, por sus siglas en inglés). Se pidió a los participantes que respondieran a la misma pregunta respecto a la quimioterapia:

Usted es un oncólogo de 60 años con cáncer de células no pequeñas de pulmón, con metástasis hepática y óseas.
Su estado funcional es 1.

¿Tomaría quimioterapia? ¿Sí o no?

 ¿Los resultados? Dejemos que Anaximperador (N. del T.  Nombre de un blog dedicado a analizar la medicina alternativa) cuente la historia:

Los resultados generales de la encuesta de seguimiento de 1997 muestran que el 64.5% ahora tomaría quimioterapia, lo que representa casi una duplicación del 34% al 64.5% de quienes están dispuestos a recibir quimioterapia y radioterapia, y una cuadruplicación del 17% al 64.5% de quienes tomarían sólo quimioterapia.

Anaximperador añade:

El estudio de 1991, "Los oncólogos varían en su disposición para emprender terapias contra el cáncer," se refiere a muchos tipos de cáncer y estadios de cáncer, desde la etapa temprana hasta la terminal, así como a las terapias experimentales. Muestra porcentajes tan altos como el 98% de los médicos dispuestos a someterse a quimioterapia, con el 2% restante incierto; ninguno respondió "definitivamente no" o "probablemente no" a la quimioterapia.

Si se realiza otra encuesta hoy, es muy probable que los resultados sean aún más favorables a la quimioterapia, dado que, a lo largo de los años, la misma ha mostrado un beneficio clínico mejorado y menos efectos secundarios.

En efecto. También se debe tener en cuenta que esta pregunta se construyó de tal manera que la presentación clínica del cáncer era incurable. Se presentó a los participantes un escenario en el que se les diagnosticó una enfermedad metastásica en estadio IV, una situación en la que optar por cuidados paliativos en lugar de tratamiento agresivo a menudo tiene sentido, lo que hace que los resultados sean aún más sorprendentes. Además, sé por experiencia personal que no es cierto que los oncólogos tiendan a rechazar la quimioterapia, incluso para enfermedades avanzadas, pues he conocido oncólogos que desarrollaron varios tipos de cáncer y se sometieron a quimioterapia estándar. De hecho, esta misma semana me entristeció saber que un oncólogo a quien conocí en mi antiguo trabajo desarrolló cáncer recientemente y ahora se está sometiendo a quimioterapia. También ha perdido todo el cabello, al igual que muchos de sus pacientes. Al fin y al cabo, esta táctica particular sirve para dos propósitos. Primero, implica que los oncólogos son hipócritas que no creen que los tratamientos que dan a sus pacientes valgan la pena. En segundo lugar, fomenta teorías de conspiración amadas por curanderos, al implicar de que los oncólogos están ocultando algo acerca de la eficacia de la quimioterapia. Esto no es verdad.

Mi ejemplo favorito del uso del siguiente estudio que aman los maniáticos anti-quimioterapia es el de Andreas Moritz, quien se describe a sí mismo como “un médico intuitivo, practicante de ayurveda, iridología, shiatsu y medicina vibracional; escritor y artista." El artículo se titula ¿Puedes confiar en la quimioterapia para curar tu cáncer? y en él Moritz cita un estudio de Australia, publicado en 2004:

Una investigación realizada por el Departamento de Oncología Radioterápica del Northern Sydney Cancer Center en Australia, sobre la contribución de la quimioterapia a la supervivencia a cinco años en 22 tumores malignos importantes en adultos, mostró resultados sorprendentes: la contribución general de la quimioterapia citotóxica curativa y adyuvante a la supervivencia a cinco años en adultos se estimó en 2.3% en Australia y 2.1% en Estados Unidos. [Royal North Shore Hospital Clin Oncol (R Coll Radiol) Junio de 2005; 17 (4): 294.]

La investigación cubrió datos del Registro de Cáncer en Australia y del Programa de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales en Estados Unidos para el año 1998. La tasa actual de supervivencia a cinco años en adultos con cáncer en Australia es superior al 60%, y no es menor en Estados Unidos. En comparación, una mera contribución del 2.3% de la quimioterapia a la supervivencia al cáncer no justifica el gasto masivo requerido ni el tremendo sufrimiento que experimentan los pacientes por los efectos secundarios graves y tóxicos del tratamiento. Con una tasa de éxito escasa, al 2.3%, vender quimioterapia como tratamiento médico es (en lugar de una estafa) uno de los actos fraudulentos más grandes jamás cometidos. La quimioterapia promedio produce la friolera de 300,000 a 1,000,000 dólares cada año para el sistema médico, y hasta el momento ha generado más de un billón de dólares (1,000,000,000,000 USD) para quienes promueven esta pseudo medicación (veneno). No es sorprendente que el sistema médico intente mantener viva esta estafa el mayor tiempo posible.

Aquí está el estudio al que se refiere Moritz, que es el origen de la afirmación de que "la quimioterapia sólo proporciona un beneficio del 2%", uno de los temas de conversación favoritos de los curanderos del cáncer. Lo he visto en internet en lugares que van desde el sitio web de Moritz hasta NaturalNews.com, Mercola.com, Whale.to (mi favorito), hasta muchos otros que he olvidado. Siempre es lo mismo: una variante de la afirmación de que la quimioterapia sólo contribuye con un 2% a la supervivencia a cinco años en las neoplasias malignas en adultos, seguida especulaciones conspiranoicas como las ya mencionadas, que se describen la quimioterapia como una estafa formidable diseñada para enriquecer a las grandes compañías farmacéuticas. De hecho, este argumento favorito es tan común que lo proclamó "El gambito del 2%." Resulta que éste estudio no es tan impresionante. De hecho, casi parece intencionalmente diseñado para dejar fuera los tipos de cáncer para los que la quimioterapia proporciona el mayor beneficio, y utiliza la supervivencia a cinco años exclusivamente, descuidando por completo el hecho de que, en algunos tipos comunes de cáncer (como el cáncer de mama) la quimioterapia puede prevenir recaídas tardías. También hubo muchas inconsistencias y omisiones porque no se incluyeron las leucemias, dado que la leucemia es un tipo de cáncer contra el que la quimioterapia es muy eficaz. De hecho, la técnica misma de agrupar todos los tipos de cáncer recién diagnosticados en adultos, es garantía de oscurecer los beneficios de la quimioterapia entre los subgrupos, dado el agrupamiento de pacientes para quienes la quimioterapia ni siquiera está indicada. Una carta al editor enumera estos problemas, así como varios errores y omisiones realmente graves:

Los autores omitieron las leucemias, lo que curiosamente justifican en parte citando el hecho de que, en general, la leucemia es tratada por hematólogos clínicos en vez de médicos oncólogos. También afirman erróneamente que sólo el linfoma no-Hodgkin de grados alto e intermedio puede curarse con quimioterapia, e ignoran los linfomas de células T y el linfoma de Burkitt, que es altamente curable. Se olvidan de mencionar el importante beneficio de supervivencia que puede lograrse con la quimioterapia de dosis alta y el trasplante autólogo de células madre para tratar el mieloma múltiple recién diagnosticado.[4] En cuanto al cáncer de ovario, citan un beneficio de supervivencia de 11% con quimioterapia a cinco años, basado en un solo ensayo controlado aleatorio (ECA), en el que se administró quimioterapia en ambos brazos;[5] sin embargo, ensayos posteriores han reportado tasas más altas de supervivencia a cinco años. En tipos de cáncer como el mieloma y el de ovario, en los que la quimioterapia se ha usado mucho antes de nuestra era actual de ECAs bien diseñados, la falta de ECAs que comparen la quimioterapia con la mejor atención de apoyo no debe interpretarse de forma incorrecta para descartar o minimizar cualquier beneficio de supervivencia. En el cáncer de cabeza y cuello, los autores afirman erróneamente que el beneficio de la quimioterapia administrada de manera simultánea con radioterapia en un metanálisis es del 4%, cuando de hecho se reportó el 8%.[6]

Los autores no abordan los beneficios importantes de la quimioterapia para tratar el cáncer avanzado. Muchos pacientes con cáncer de pulmón y de colon presentan o recaen con una enfermedad incurable avanzada. En estas afecciones la quimioterapia mejora significativamente las tasas de supervivencia medias, y también puede mejorar la calidad de vida, al reducir los síntomas y las complicaciones del cáncer. «N del T. Los números de referencia corresponden a la bibliografía en la carta original,  pueden buscarla referencia en el link a la carta original»

Por supuesto, quienes usan esta táctica en especial casi nunca incluyen la crítica de este artículo en particular. Otro aspecto que siempre me ha molestado de este estudio en particular es que parecía agrupar a los pacientes sometidos a quimioterapia adyuvante con los que se sometían a quimioterapia para curación o paliación. La quimioterapia adyuvante se administra después de la cirugía para disminuir la tasa de recurrencia, pero la verdadera modalidad curativa es la cirugía en sí. En la etapa inicial del cáncer, el beneficio absoluto de la quimioterapia para prolongar la supervivencia tiende a ser modesto, a menudo con porcentajes de un solo dígito. Juntar la terapia adyuvante con otros usos de la quimioterapia aparece nuevamente como una medida diseñada para minimizar el beneficio observado de supervivencia debido a la quimioterapia.

No es sorpresa que el segundo estudio frecuentemente citado por curanderos de cáncer como evidencia de que "la quimioterapia no funciona" sea también citado por Moritz:

En 1990, el muy respetado epidemiólogo alemán, Dr. Ulrich Abel, de la Clínica de Tumores de la Universidad de Heidelberg, realizó la investigación más completa de todos los estudios clínicos importantes realizados hasta la fecha sobre medicamentos de quimioterapia. Abel hizo contacto con 350 centros médicos y pidió que le enviaran todo lo que hubieran publicado sobre quimioterapia. También revisó y analizó miles de artículos científicos publicados en las revistas médicas más prestigiosas. Abel tardó varios años en recopilar y evaluar los datos. Su estudio epidemiológico, que se publicó el 10 de agosto de 1991 en The Lancet, debería haber alertado a todo médico y paciente de cáncer sobre los riesgos de uno de los tratamientos más comunes que se usan para el cáncer y otras enfermedades. En su artículo, Abel llegó a la conclusión de que la tasa general de éxito de la quimioterapia era "deplorable". Según este informe, no hay evidencia científica disponible en ningún estudio existente que demuestre que la quimioterapia "extienda de manera apreciable la vida de los pacientes que padecen los tipos de cáncer orgánico más comunes".

Yo busqué este estudio. De hecho, fui al sitio web de The Lancet y busqué el número del 10 de agosto de 1991. No encontré ningún estudio de Ulrich Abel ni nada sobre la quimioterapia, aparte de este estudio sobre la embolia cerebrovascular después de quimioterapia para el cáncer de testículo. Así que fui a PubMed y busqué el nombre de Ulrich Abel en 1991. Todo lo que pude encontrar fueron dos artículos, uno sobre infecciones comunes en pacientes de quimioterapia y otro sobre la enfermedad de Crohn. No fui el único bloguero que no pudo encontrar ese artículo etéreo de The Lancet escrito por el Dr. Abel. Así que empecé a buscar otros años y luego encontré lo que parece ser el documento al que se refirió Moritz, sólo que no se publicó en 1991 sino en 1992 y no se publicó en The Lancet sino en Biomedicine & Pharmacotherapy, una revista de nivel mucho más bajo. De alguna manera, a través de la magia del "teléfono descompuesto" a través de internet, este artículo se ha transformado, de estar en una publicación de nivel inferior a aparecer en The Lancet, ¡incluso con una fecha específica de publicación!

Resulta que el artículo del Dr. Abel es bastante extraño. No es realmente un estudio, y definitivamente no es un meta-análisis. En realidad tampoco es una buena revisión sistemática, dado que la metodología de selección de artículos no es exactamente transparente, y la "revisión" más amplia a la que se envía a los lectores parece estar en alemán y no es de fácil acceso en la web, por lo que a mí me consta. En el resumen, el Dr. Abel afirma que "como resultado del análisis y los comentarios recibidos de cientos de oncólogos en respuesta a una solicitud de información, se pueden observar los siguientes hechos". Más importante aún, el Dr. Abel estaba abordando una situación bastante limitada que excluye dos de los usos más efectivos de la quimioterapia, como se describe en esta traducción al inglés de un artículo de Der Spiegel, que describe su trabajo:

  • El veredicto de Abel contra el tratamiento medicinal del cáncer es enfáticamente falso para varios tipos de cáncer linfático, la enfermedad de Hodgkin, leucemias, sarcomas y cánceres testiculares en el hombre. Este tipo de tumores malignos se pueden curar con quimioterapia con un alto grado de probabilidad, especialmente en niños (un éxito indiscutible). Pero éstos son, en cualquier caso, una parte muy pequeña de los nuevos casos de cáncer diagnosticados cada año.
  • Las dudas de Abel no se dirigen contra la quimioterapia cuando se usa en apoyo de una operación curativa, para reducir de antemano el tamaño del tumor; ni se aplican a la quimioterapia usada de manera profiláctica después de una operación, para prevenir una recaída (como adyuvante).

Éstos son, por supuesto, los dos usos más efectivos que existen de la quimioterapia. Concedo a los críticos que los tipos de tumores que se pueden curar con quimioterapia con un alto grado de probabilidad son una minoría, pero, contrariamente a lo que implica el trabajo del Dr. Abel, no son insignificantes. Por ejemplo, las leucemias y los linfomas (Hodgkins y no-Hodgkins) suman casi el 10% de los tipos de cáncer recién diagnosticados cada año, y se curan principalmente con quimioterapia. Los sarcomas y el cáncer de testículo son mucho menos comunes, pero al sumarlos el total supera el 10%. Una clara minoría, sí, pero el hecho de que muchos de estos cánceres se pueden curar con quimioterapia muestra la mentira de afirmaciones como la de Mike Adams citada anteriormente, que, como es de esperar, Andreas Moritz repite como loro en su pequeña perorata.

La segunda indicación que queda fuera del análisis del Dr. Abel, la quimioterapia adyuvante, puede, según las circunstancias y el tumor, ser altamente eficaz. Es cierto que, en la etapa inicial, la quimioterapia adyuvante para el cáncer de mama agrega de manera absoluta sólo porcentajes bajos de un dígito a los sobrevivientes de cinco y diez años, pero en el cáncer de mama más avanzado localmente, en especial el llamado cáncer de mama "triple negativo", el beneficio es mucho más sustancial. Por ejemplo, mediante Adjuvant Online es posible usar la literatura más reciente para estimar el beneficio de la quimioterapia en situaciones clínicas específicas. Aquí está el ejemplo de una mujer hipotética de 40 años con un tumor receptor de estrógeno negativo que mide entre 3 y 5 cm con 1-3 ganglios linfáticos axilares positivos de enfermedad metastásica:

Tome en cuenta que la quimioterapia estándar aumenta la probabilidad de supervivencia de esta mujer en un 18% en forma absoluta, y en un 35% en forma relativa. De cualquier manera, el beneficio de supervivencia es sustancial. Estas mujeres habrían muerto de otro modo pero sobrevivieron, gracias a la quimioterapia. Estas mujeres podrían ser su madre, su esposa, su hermana o incluso su hija. La conclusión es que, a pesar de que no me impresionó particularmente su metodología, el Dr. Abel en realidad adoptó un matiz razonable en su discusión sobre el diagnóstico excesivo y la migración en etapa como factores de confusión que pueden hacer que un tratamiento parezca más efectivo de lo que es, como yo mismo he discutido muchas veces en este blog, comenzando con esta entrada.

Además, pocos oncólogos estarían en desacuerdo con esta afirmación al final del resumen del Dr. Abel: "Con pocas excepciones, no existe una base científica adecuada para la aplicación de quimioterapia en pacientes sin síntomas con malignidad epitelial avanzada". Y, de hecho, la mayoría de los oncólogos no recomienda quimioterapia para los pacientes asintomáticos con tumores malignos epiteliales en estadio IV, porque llegados a ese punto todo el tratamiento es paliativo y no es posible paliar síntomas que no existen. Es por eso que la quimioterapia, en la mayoría de los casos, se reserva para cuando la progresión del tumor produce síntomas. Por otra parte, este estudio sólo examinó tumores malignos epiteliales. Éstos son tipos de cáncer para los cuales la cirugía puede ser curativa cuando el tumor no ha hecho metástasis. Desde 1991 hemos también logrado avances significativos en la supervivencia usando quimioterapia. Ya he usado el ejemplo del cáncer colorrectal, donde, gracias a los nuevos y mejores regímenes de quimioterapia desarrollados en las últimas décadas, la supervivencia en pacientes con metástasis hepáticas se ha incrementado de seis meses a casi dos años.

También observó que, desde 1992, el Dr. Abel ha sido coautor de varios estudios sobre quimioterapia; por ejemplo, un ensayo sobre nefroblastoma y un ensayo clínico de quimioterapia de dosis altas para linfoma agresivo. En 2009, el Dr. Abel fue coautor de un estudio multicéntrico aleatorio que comparó dos regímenes de quimioterapia diferentes para cáncer de páncreas. Sí, cáncer de páncreas, el más difícil de los problemas de cáncer con una tasa de supervivencia a cinco años de sólo alrededor del 20% en los casos más favorables; es decir, los que pueden ser extirpados por completo mediante cirugía. Claramente, el Dr. Abel cree la propaganda malvada de las grandes farmacéuticas de que la quimioterapia puede curar al menos algunas formas de cáncer y, hasta donde puedo decir, nunca ha escrito un seguimiento de su artículo de 1992.

La conclusión es que la "evidencia" utilizada por los maniáticos y curanderos para probar que la "quimioterapia no funciona" se basa por lo común en tácticas intelectualmente deshonestas. O bien tergiversan los estudios, como hacen con frecuencia con el estudio de McGill que afirma que los oncólogos no usarán quimioterapia. Es cierto que, dada la forma en que estos estudios se han tergiversados a lo largo de los años, probablemente muchos de estos curanderos creen honestamente que los están representando con precisión, pero eso sólo demuestra su pereza, pues no regresan a las fuentes primarias para respaldar su afirmaciones. En cuanto al resto, el estudio australiano fue diseñado a la medida para minimizar la aparente utilidad de la quimioterapia, mientras que el estudio del Dr. Abel omitió intencionalmente las situaciones en las que la quimioterapia es más útil y analizó principalmente tumores malignos avanzados. En este último caso, no hay nada de malo en ese enfoque: el problema surge cuando los curanderos, ya sea intencional o involuntariamente, no revelan las salvedades, pierden todo indicio de matices y utilizan los resultados para sugerir que la quimioterapia no funciona para nada.

Enmarcando la pregunta

Considerar la pregunta de si la quimioterapia "funciona" o no es muy similar a preguntar: "¿por qué no hemos curado el cáncer todavía?" La razón es que es una pregunta tan vaga que casi no tiene sentido. El cáncer es, como he señalado, cientos de enfermedades, cada una provocada por una gran cantidad de combinaciones diferentes de trastornos en los mecanismos de control del crecimiento celular. Una pregunta más apropiada es si hemos curado este cáncer o ese cáncer, no si hemos curado el cáncer. Del mismo modo, hacer la pregunta de si la quimioterapia "funciona" es igualmente vago y sin sentido. Las preguntas reales son (1) si este régimen de quimioterapia específico "funciona" para este cáncer, aunque hay algunos ejemplos que, en conjunto, nos permiten sacar algunas conclusiones y (2) si los regímenes de quimioterapia específicos pueden curar cánceres específicos. Como se señaló anteriormente, incluso algunos "escépticos" de la quimioterapia admiten que la misma puede ser "maravillosamente efectiva" para algunos tipos de cáncer. El argumento que generalmente sigue es que los tipos de cáncer en que la quimioterapia es efectiva son tan pocos que no importan. El otro problema es que pocos tipos de cáncer se tratan sólo con quimioterapia. La terapia multidisciplinaria y multimodal es más la regla que la excepción, particularmente para tumores malignos sólidos, e incluye quimioterapia, radioterapia, cirugía, terapia hormonal y una variedad de otras terapias menos comunes.

Lo que hay que entender es que la quimioterapia es muy buena para algunas cosas. Por ejemplo, es muy buena para tratar y curar leucemias y linfomas. En ciertos tipos de cáncer, también es muy efectiva para disminuir la posibilidad de recaída después de una cirugía curativa. Cuando se administra antes de la cirugía curativa, la quimioterapia también puede hacer posible la cirugía de preservación de órganos. Los ejemplos destacados incluyen el uso de quimioterapia neoadyuvante (quimioterapia antes de la cirugía) para reducir el cáncer de mama de modo que se puedan extirpar tumores sin mastectomía, así como la reducción del cáncer de recto para que la cirugía de preservación del esfínter sea posible (es decir, una cirugía que deje el esfínter anal intacto y, por lo tanto, evite que el paciente necesite una colostomía permanente). En tumores específicos, la quimioterapia también ha contribuido a aumentos significativos en la supervivencia, pero no es una panacea. Por ejemplo, la quimioterapia generalmente hace muy poco para el cáncer de páncreas, y el melanoma metastásico se ríe de casi toda la quimioterapia (aunque hay agentes más nuevos que brindan la esperanza de que esto cambie). A pesar de todos sus usos y ventajas, la quimioterapia sola no es muy buena para prolongar la supervivencia en tumores malignos epiteliales avanzados, y no es en absoluto irracional preguntarse si se usa en exceso en estos pacientes, la mayoría de los cuales son incurables en la actualidad.

Sin embargo, este escepticismo razonable se convierte en nihilismo o manía cuando tácticas como las utilizadas por Mike Adams, Andreas Moritz o, sí, incluso el estimado Reynold Spector se utilizan para "probar" que la quimioterapia es "inútil". Además, este "escepticismo" descarta beneficios de supervivencia de unos pocos meses, por considerarlos inútiles, aunque ciertamente no son "inútiles" para muchos pacientes. Los tiempos de supervivencia prolongados brevemente pueden significar la diferencia entre ver a un hijo graduarse de la universidad o no, ver a un hijo casarse o no, o ver el nacimiento de un nieto o no. También debe recordarse que las mejoras medidas en la supervivencia debido a la quimioterapia suelen ser promedios, No es raro que, sepultados en esos promedios, haya "valores atípicos" de quienes obtienen un enorme beneficio de supervivencia mediante la quimioterapia, sobreviviendo muchos meses más de lo esperado, a veces muchos más años de los esperados. Además, no es bueno para los pacientes utilizar la observación de que, en el mejor de los casos, la quimioterapia tiene beneficios relativamente modestos en casos de tumores malignos epiteliales avanzados, para dar a entender que la quimioterapia no funciona para todos los pacientes. En particular, los pacientes deben recordar que el hecho de que la quimioterapia no funcione muy bien contra los tumores malignos avanzados no significa, como creen los curanderos, que la "medicina alternativa" funcione mejor.

Por David Gorski, septiembre 2011 , publicado originalmente en Science Based Medicine
Chemotherapy doesn’t work? Not so fast…

Con autorización de David Gorski

Modificado por última vez en Sábado, 03 Agosto 2019 23:47

Información adicional

  • Traducción: Luis Fabián Fuentes Cortés
  • Edición / Revisión: Azael Velázquez

 David Gorski

El Dr David H. Gorski  (MD, PhD, FACS) es un cirujano oncologo del Barbara Ann Karmanos Cancer Institute y se especializa en cirugía de seno, además sirve en el  American College of Surgeons Committee on Cancer Liaison Physician , también es  profesor asociado de Cirugía y miembro de la facultad en el programa de Graduados en biología del cáncer de la  Wayne State University.

Si desea conocer mas información puede consultar aquí.


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