Para empezar cabe mencionar que la diabetes es un conjunto de enfermedades que llevan a un déficit en la asimilación del azúcar --en específico, la glucosa--, la cual en lugar de ser transportada hasta las células, permanece en la sangre. Ya porque el cuerpo es resistente a la insulina --una hormona que se encarga de que la glucosa se asimile en las células--, afección conocida como diabetes tipo 2; ya porque el páncreas no produce la insulina necesaria, o ninguna en absoluto, lo que se identifica como diabetes tipo 1, principalmente. Esto es sumamente severo, ya que la glucosa es el combustible principal del cuerpo. Gravedad que puede observarse en los fallos multisistémicos a largo plazo, consecuencia de su déficit; daños oculares, úlceras e infecciones en las piernas o pies, daños en los nervios del cuerpo, problemas renales, deficiencia del sistema inmunitario y aumento de la probabilidad de ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. De modo que hay que tener cuidado cuando pretendemos dar o atender recomendaciones al respecto.

Como sabemos, la industria del agave le ha dado voz a mencionada miel, suponiéndola mejor que el azúcar, a partir de las etiquetas acostumbradas, tales como natural, orgánico, artesanal, etc. Sin embargo, el único argumento que podría concederse a su favor es que el jarabe o miel de agave posee un índice glucémico menor que el azúcar convencional (de entre 10 y 19 según el producto), lo que se traduce en una menor concentración de azúcar en la sangre. Esto porque tal endulzante posee como componente principal fructosa, y no glucosa (que resulta de la digestión del azúcar común). Sin embargo, hay argumentos en contra:

    1. Un menor índice glucémico no es suficiente para evitar los factores de riesgo propios de la diabetes. 
    2. La fructosa posee más calorías que el azúcar convencional (sacarosa): 21 calorías por cucharadita, en comparación con 16 calorías, respectivamente.
    3.  Reduce la sensación de saciedad, por lo que puede volver más difícil comer de manera moderada.
    4. Está relacionada con afecciones tales como hígado graso (1)(2), inflamación, problemas metabólicos, afecciones cardiovasculares etc. (esto último, consumida en grandes cantidades; 20% de la ingesta calórica total). De modo que la miel de agave no es recomendable para las personas diabéticas


Entonces, ¿cuál es la alternativa?

A pesar de todo, la fructosa concentrada de la miel de agave es marginalmente mejor como sustituto de azúcar. Sin embargo, ningún azúcar refinada es recomendable, ni para el manejo de la diabetes, ni en general. Lo que es preferible son los alimentos que poseen fructosa directamente, tales como las frutas. Ya que éstas, además del azúcar relacionado a su nombre, poseen fibra --además de otros nutrientes--, la cual reduce la velocidad de la digestión y, en consecuencia, permite una asimilación menos abrupta del azúcar consumido. Sin embargo, qué frutas son más recomendables y en qué cantidad, solo un especialista en el tema puede determinar, ya que la cantidad de fructosa y fibra varía.

Referencias

    • Sacks FM, Carey VJ, Anderson CAM, et al. Effects of High vs Low Glycemic Index of Dietary Carbohydrate on Cardiovascular Disease Risk Factors and Insulin Sensitivity: The OmniCarb Randomized Clinical Trial. JAMA. 2014;312(23):2531–2541. Recuperado de: ttps://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2040224
    • FoodData Central [Abril, 1 2019]. Sugars, granulated. Recuperado de:
    • Choi Y, Abdelmegeed MA, Song BJ. Diet high in fructose promotes liver steatosis and hepatocyte apoptosis in C57BL/6J female mice: Role of disturbed lipid homeostasis and increased oxidative stress. Food Chem Toxicol. 2017;103:111‐121. Recuperado de: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28257781

Lectura recomendada

Gómez, P. F. J. (13 de noviembre, 2019). Por consumo de jarabe de maíz, aumenta la diabetes en México. Dirección General de Comunicación Social, UNAM, 798. Recuperado de https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2019_798.html

Atribución CC BY Eduardo N. Torres

Corrección de estilo :
Revisión Técnica : Azael Nadamás /Francisco Amezola
Verificiencia